Historia

Por los días de Marzo fechados en 1959, dos hombres cavilaban la posibilidad cierta de crear una nueva compañía de bomberos voluntarios. Idea que daba vueltas por las cabezas de muchos habitantes altruistas y visionarios, con evidente sentimiento de servicio social. Pensamiento que se transmitía lentamente, tomando fuerza al mes siguiente.

Los dos eran parientes políticos: don Arturo Carcamo Cárdenas con sus maduros 51 años converso definitivamente a su cuñado, hermano de su esposa, don Ives Andrade Mourett, su sueño imaginativo: dar vida a una nueva entidad bomberil. Dialogo situado en el confortable comedor de la casa de don Arturo, que ya no existe. En la década siguiente su habitación seria destruida por un incendio envolvente y total. Este fundador construyo otra casa, en el mismo lugar de calle serrano.

Converso, recibiendo de inmediato apoyo de Ives, dando inicio de nuestra historia al ser oídos de inquietud por muchas personas con las que fueron relacionándose, en esos agitados días otoñales del mes de abril.

Claro esta que, don Arturo no considero esta posibilidad que revoloteaba en el solo por reiniciar otra ala de voluntarios. Tenia en mente, como ocurría con muchos de quienes pasaron a engrosar las filas Quintinas, la necesidad que venia advirtiéndose desde 1955 aproximadamente. Sabido era que el Cuerpo y su Directorio General necesitaba del apoyo humano, con otros hombres dispuestos a trabajar por el bien de la institución que ya contaba con cuatros abnegadas compañías. Fue como un llamado silencioso que toco al castreño Arturo Carcamo, Comerciante, quien proyecto y difundió sus sueños por un grupo de personas que destacaron en la vida publica de entonces. Entre abogados, médicos, profesores, comerciantes, funcionarios fiscales y privados surgieron los nombres fundadores de la nueva compañía. Ellos fueron citados la primera semana del mes siguiente, un 6 de mayo de 1959 en el cuartel de la cuarta compañía en el inicio del horario vespertino. En este día del nacimiento, queda conformada una directiva momentánea y sujeta a cambios, para luego, cuando se conocieran mejor en el trabajo común pudieran mejorar, teniendo en cuenta las reales posibilidades y condiciones de los voluntarios. La reunión solemne se iniciaba cuando los relojes marcaban las siete de la tarde, augurando por la excelente asistencia a este primer llamado, el promisorio futuro a venir.

El ideólogo y soñador, don Arturo Carcamo, Llego a formar parte de la Cia. Ya forjada en su mente, recién cinco días después de fundada, por razones que no le permitieron estar en la fecha crucial. Recordemos entonces a quienes llegaron dispuestos a vitalizar el naciente cinco bomberil, este 6 de mayo, incluido simbólicamente don Arturo.

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